Manual de selvicultura del
Castaño en Galicia
Índice
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15. ENFERMEDADES DEL CASTAÑO

15.3 ARMILLARIA MELLEA

Armillaria mellea (Vahl.) Kummer es un hongo basidiomiceto que se encuentra frecuentemente de forma saprófita en suelos forestales. Sobre castaño la bibliografía lo muestra como un patógeno débil, no colonizando árboles sanos. Sin embargo en nuestra comunidad, debido a las excepcionales condiciones de abundancia de agua y materia orgánica no es raro encontrarlo como patógeno primario.

Los síntomas de la enfermedad, en la parte aérea, son bastante inespecíficos (amarillecimiento y caída prematura de hojas, mala brotación, seca de ramas) pudiendo, en algunos casos, producirse una muerte súbita del árbol durante períodos de déficit hídrico.

El sistema radicular presenta unos síntomas más claros, entre los que podemos citar: consistencia húmeda y fuerte olor a moho, placas de micelio blanco-nacaradas en forma de abanico entre la corteza y la madera así como presencia de rizomorfos bajo la corteza de la raíz y a través del suelo, constituidos por agrupaciones de micelio en forma de cordones, los cuales trasmiten la enfermedad de unas plantas a otras.

Si los árboles están muy afectados pueden observarse en otoño los carpóforos del hongo presentando un sombrerillo de color miel muy característico.

El hongo inverna en forma de micelio o rizomorfos en los árboles enfermos, raíces descompuestas o en el suelo. Los rizomorfos cilíndricos se transmiten por el suelo hacia las plantas sanas adhiriéndose a las raíces mediante un mucílago. Una vez que el hongo ha penetrado, se extiende por la raíz mediante rizomorfos planos y placas miceliales en forma de abanico.

En algunos casos, si las plantas están muy próximas, la infección tiene lugar directamente por contacto entre las raíces afectadas y las sanas, sin que se formen rizomorfos.

Después de la muerte del árbol, el patógeno se desarrolla saprofíticamente sobre las raíces en descomposición y produce nuevos rizomorfos que completan el ciclo infectivo.

15.3.1 Estrategias de lucha

El carácter saprofito del hongo, su polifagia (afecta a más de 500 especies distintas), y la presencia de rizomorfos que pueden permanecer a gran profundidad, son los factores que hacen prácticamente inviable un tratamiento químico efectivo, por lo que las medidas de control son fundamentalmente preventivas, encaminadas a reducir la dispersión de la enfermedad.

  • Medidas preventivas:
    • Evitar terrenos húmedos o zonas de fácil encharcamiento, asegurando siempre un buen drenaje.
    • Procurar no plantar en lugares previamente infectados o en zonas donde anteriormente existiesen cultivos susceptibles del ataque del hongo sin comprobar que este no está presente.
    • Eliminar cuidadosamente todo resto vegetal existente en el terreno (tocones, raíces) que puedan servir de reservorio.
    • Evitar el exceso de aportes de materia orgánica que favorecen el desarrollo del hongo y las condiciones de stress: asfixia radicular, sequía persistente, etc.
  • En caso de detectar la presencia de Armillaria:
    • Arrancar y quemar los árboles enfermos.
    • No plantar en esa misma zona durante un período de tres años.

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