Manual de selvicultura del
Castaño en Galicia
Índice
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7. REPOBLACIÓN CON CASTAÑO

7.2 DESBROCE

El desbroce es necesario para reducir la competencia de la vegetación preexistente sobre nuestra planta y para disponer de un espacio adecuado donde posteriormente efectuar la preparación del terreno y la plantación. El castaño es una especie sensible a la competencia por el agua y los nutrientes que ejercen el matorral y las herbáceas, por lo que en general los desbroces previos a la plantación serán intensos.

En las parcelas de monte aptas para repoblar con castaño va a existir matorral denso y de elevada talla de tojo y xesta, con presencia ocasional de helechos, zarzas y brezos. En estos casos, el procedimiento de desbroce más indicado es el mecanizado, utilizando un tractor con apero desbrozador-triturador de cadenas o martillos. En caso de que, por las particularidades de la finca (pendiente elevada o frecuentes afloramientos rocosos) la mecanización no sea posible o no compense económicamente (pequeña superficie), se realizará un desbroce manual con motodesbrozadora portátil o de mochila trabajando por fajas para abaratar el coste de la operación o abriendo huecos puntuales para la posterior preparación del terreno.

Si la vegetación es de fental o xesteira, cuya competencia es intensa sólo por luz, pueden realizarse desbroces menos intensos y generalmente por fajas, de tal forma que el matorral ejerza un acompañamiento lateral a las plantas de castaño. Esta presencia ejerce un efecto positivo sobre el castaño defendiendo a las plantas del viento y los golpes de sol y manteniendo el suelo más húmedo, además de proporcionar un mayor efecto de espesura, lo que mejora la forma futura de las jóvenes plantas.

En terrenos agrícolas abandonados, con matorral de poca talla o con vegetación herbácea, se puede realizar desbroce y preparación del terreno simultáneos mediante desfonde con vertedera o usando gradas de discos pesadas. La fresadora no es aconsejable, ya que al cortar y dividir en partes las raíces provoca una fuerte reinvasión de herbáceas rizomatosas. En cualquier caso, con ambos métodos es previsible la reinvasión de herbáceas, que provocan graves problemas de competencia por agua y nutrientes, circunstancia a la que la especie es especialmente sensible. En estos casos es recomendable, el empleo, antes del alzado de algún herbicida de baja persistencia en el suelo y poco residual, como el glifosato, o la aplicación tras el laboreo de un herbicida preventivo a base de atrazina.

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