| Manual de selvicultura del Pino Radiata en Galicia |
ÍNDICE |
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6. BALANCE ECONOMICO DE LA PRODUCCION 6.1 COSTES Y GASTOS DE PRODUCCIÓN Entendemos en este caso, a fin de simplificar, como costes de producción los derivados tanto de la gestión general de la unidad económica (familiar, societaria, vecinal) y los generados por la selvicultura en sí como los que suponen las tasas administrativas que en algunos casos gravan la actividad selvícola -permisos de corta, canon por circulación de caminos, etc.-. También se deberían incluir las cargas fiscales, entre las que cabe mencionar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, el Impuesto sobre los Bienes Inmuebles, etc. En todo caso, la complejidad de los impuestos y las diferencias del sujeto, particularidades de cada propietario de monte, aconsejan, no obstante, dejar al margen de este manual el importe de los impuestos. Costes y gastos de producción o explotación pueden agruparse en generales, de selvicultura, financieros y tasas.
6.1.1 Generales Son los que se derivan de la dirección, administración y gestión de la parcela. Su cuantía es muy variable, ya que depende de cuestiones tales como el significado que ésta tiene en el conjunto de actividades forestales o agrícolas de la propiedad, la proximidad / lejanía de la parcela al lugar de residencia habitual del propietario, la ocupación principal de éste, etc., así como, lógicamente, la superficie que tiene la parcela y el turno de corta de la masa a crear.
6.1.2 De selvicultura Son los que derivan de la realización de las labores de la selvicultura a lo largo del turno de producción. En las labores de selvicultura pueden distinguirse las necesarias para la creación de la masa (sea repoblación o sea regeneración), las tareas periódicas que se requieren para facilitar la vegetación de la masa creada (desbroces, clareos), las que convienen para mejorar la calidad de la rolla (podas y claras) y las que se necesitan para el control de plagas y enfermedades, esto es, para tener la masa en buen estado sanitario. Entre los factores principales que intervienen en la cuantía por unidad de superficie de los gastos y costes de selvicultura están: a) las condiciones de transitabilidad de la parcela, que condiciona la posibilidad de la mecanización; b) la dimensión de la parcela, que influye decisivamente en los costes unitarios de las labores en el caso de ser mecanizables; c) la disponibilidad de infraestructuras adecuadas, que condicionan la posibilidad y los costes del acceso a la parcela; y por último, d) el grado de desarrollo forestal de la comarca en la que se ubica la parcela, ya que condiciona tanto la oferta de empresas de servicios como su grado de tecnificación y los costes de sus trabajos. Pero, lógicamente, también tienen una gran influencia el tipo de selvicultura practicada -más o menos intensiva- y la agresividad del medio para el capital creado, tanto por la frecuencia de los incendios forestales y por la superficie incendiada anualmente en la comarca como por el riesgo que supone lade existencia de plagas y enfermedades. Con buenos accesos a la parcela y con una oferta suficiente de empresas de servicios, los costes de las labores selvícolas más frecuentes, a mero título orientativo, en el año 1.998, están en el entorno de los que se incluyen en el anejo nº 1. Estos precios se estructuran de acuerdo a determinados supuestos de superficie de actuación.
6.1.3 Financieros La selviculura entendida como actividad económica es una tarea llena de incertidumbres por la cantidad de incidencias de diverso origen que pueden condicionar su éxito. El factor que más influye, evidentemente, en la incertidumbre es el largo período de tiempo que se requiere desde que se inicia la actividad de la empresa de producción hasta que comienzan a existir retornos dinerarios importantes. En este sentido, el pino insigne en nuestro país, después del eucalipto y del chopo, es la especie forestal que requiere menos plazo de espera para obtener ingresos significativos. Pero, además del tiempo, otros factores de incertidumbre importantes para la empresa de producción forestal son los cambios que se operan en los mercados, los cambios en la política forestal, la agresividad del clima y las modificaciones de las circunstancias de riesgo de incendio, la posible emergencia de nuevas plagas y enfermedades así como la evolución de la política fiscal en relación con la selvicultura. El grado de incertidumbre de las inversiones (o del trabajo personal empleado) en una masa forestal se traduce en el aspecto financiero en una mayor o menor tasa de descuento exigido para el capital invertido en la creación del vuelo y en su cuidado posterior. La incertidumbre también debe influir en la determinación de cual debe ser la tasa de descuento a aplicar al capital invertido en el suelo, cuando las alternativas de uso para estos están limitados por alguna circunstancia ajena a los de carácter forestal. No obstante, a fin de simplificar los cálculos posteriores, supondremos: - que la tasa de descuento para actualizar los gastos en el arrendamiento del suelo o para el cálculo de los gastos del capital suelo es directamente proporcional al turno. Esto es: t = 0´0006 x T siendo t, la tasa de descuento en tanto por uno, y - que la tasa de descuento para actualizar las inversiones en el vuelo y las rentas anticipadas por cortas intermedias es del 3%. Una de las cuestiones a resolver para estimar el turno óptimo es calcular el precio del suelo y, a partir de él, calcular los gastos que supondrá el arrendamiento del suelo. Conocido este, se puede calcular cuanto supone el coste del vuelo y el coste financiero del arrendamiento. Se admite que el arrendamiento anual representa el 0,5% del precio del suelo. El precio del suelo lo estimamos a partir de los beneficios anuales medios, capitalizándolos por la fórmula P = B / t donde P, es el precio del vuelo, En esta situación es fácil ajustar cual es el precio del vuelo para cada calidad productiva de la estación y agresividad del medio.
6.1.4 Tasas Teóricamente, las tasas corresponden a pagos que el ciudadano - el propietario selvicultor - debe hacer a alguna administración por servicios que aquel necesita y que sólo esta le puede prestar. Por ejemplo, la compensación por la extensión de un certificado sanitario que precisa el propietario para acreditar cierta calidad de rolla, en el supuesto que una administración tuviese reservado en exclusiva tal facultad. Pero también se incluyen en este concepto de tasas el importe de las indemnizaciones que el selvicultor debe hacer a la administración - a cualquier administración - por los costes que esta ha tenido derivados de trámites administrativos que son de obligado cumplimiento, según alguna ley o decreto, para poder realizar alguna tarea (esto es, un servicio no solicitado por el selvicultor pero al que la administración le impone su coste). Por ejemplo, una autorización de corta; si precisamente en este caso se pueden necesitar hasta cinco autorizaciones de corta si la parcela en la que se desea realizar cortar una masa forestal está, por su disposición topográfica o geográfica o bien por sus condiciones administrativas, afectadas a la vez por la legislación de costas, por la de aguas, por las de carreteras o bien está incluida en un espacio protegido de carácter ambiental o urbanístico. La variedad de situaciones hace muy difícil cuantificar con un mínimo de rigor el importe de estos gastos. Estos generalmente se producen al final del turno y en algún caso pueden alcanzar hasta un 4/5% del precio en pie de la madera cuando concurren en la parcela a cortar la necesidad de obtener todas las autorizaciones de corta antes mencionadas; si bien, con frecuencia, no superan el 1%.
6.1.5 Importes de los gastos de producción La evaluación de los gastos más probables que tendrá a lo largo del turno de producción una plantación en proyecto resulta así una tarea con un gran margen de error por la cantidad de variables de diversa naturaleza que condicionan su cuantía. Cuando la productividad de la estación es muy buena o buena (por ejemplo, clase de calidad productiva I o II sobre un total de 5 clases), los principales componentes de costes y gastos de producción son las derivadas de los tratamientos selvícolas, ya que pueden suponer en torno al 30/35% de los totales. En este caso, los gastos y costes más importantes son los relacionados con el arrendamiento o con los intereses del capital suelo, ya que el precio de la tierra ( referido a Galicia) en el mercado es muy alto. Cuando la productividad de la estación es muy baja o baja (clase de calidad productiva IV o V) no cabe pensar en realizar una selvicultura intensiva. Con una selvicultura media, los gastos en tratamientos selvícolas estarían en torno al 50% de los gastos totales; y en este caso los costes financieros tendrían una menor importancia en el importe total de gastos y costes. A título de ejemplo, con valor meramente indicativo, se incluyen unas estimaciones de costes de producción y tasas, costes financieros y gastos y costes totales (sin incluir impuestos) que cabe esperar para una plantación de pino insigne de 1 ha. de terreno en unas determinadas condiciones iniciales de vegetación, suelo, condiciones de mecanización y condición del propietario. En cambio, se hacen variar para este caso, la productividad de la estación (clase de calidad productiva CCP de I, III y V), el turno de corta y la agresividad del medio (muy baja, media, muy alta). La agresividad del medio es consecuencia del efecto del riesgo de incendio, que depende del número de incendios históricos, y del riesgo de plagas y enfermedades de una especie, que depende básicamente de la climatología de la estación. Se considera que la agresividad del medio es muy baja cuando el porcentaje de vuelo destruido anualmente se puede considerar que es nulo; agresividad media, cuando la tasa de destrucción anual equivale al 2% de la superficie arbolada, agresividad muy alta, cuando la tasa de destrucción equivale al 4% de la misma superficie. En el anejo 2 se incluyen tablas con costes de producción para aquellas circunstancias que suponen ventas con importes superiores a la suma de gastos y costes.
6.1.6 Clases de calidad productiva y tablas de producción simplificadas. Cuando los terrenos forestales de una comarca geográfica definida por condiciones climáticas ttienen condiciones de clima y de suelo similares y , por tanto, una productividad potencial parecida o muy próxima cuando están pobladas por masas monoespecíficas regulares determinadas, tanto por especie como por edad, su producción real se mantiene siempre muy parecida entre sí a lo largo del turno de producción. Haciendo grupos de igual productividad, se forman las clases de calidad productiva para una especie determinada. Generalmente se forman un número impar de clases productivas y su número es tanto mayor cuanto la región geográfica para las que son válidas es tanto más extensa y más diferencia existe entre la productividad más alta y la más baja. Bien conociendo a lo largo de un turno de producción las características dasométricas de una red de parcelas regulares y monoespecíficas suficientemente extenso para la región en estudio, bien conociendo las características dasométricas de un conjunto de parcelas regulares y monoespecíficas de distintas capacidades productivas con una gama de edades que cubran las edades posibles de producción se pueden elaborar tablas de producción válidas para la especie y para la región estudiada. Así, las tablas de producción de una especie ofrecen, por clases de calidad productiva, las características de las masas según su edad y según un determinado régimen de claras. Las tablas de producción ofrecen las características dasométricas de la masa forestal regular y monoespecífica a distintas edades para cada clase de calidad productiva. Para cada edad, muestran las características de la masa principal antes de la clara, así como las características de la masa extraída, según sea la intensidad de esta (fuerte, media, débil). Las tablas de Echevarría, publicadas ya hace varias décadas, ofrecen información válida para las masas de pino insigne de la provincia de Pontevedra. No obstante, creemos que la expansión que desde entonces ha experimentado esta especie en Galicia, así como la introducción de nuevas variedades hacen muy limitado su uso. A fin de obviar en lo posible esta situación de déficit informativo, se adoptan unas tablas de producción que se han elaborado para este manual a partir de las de Echevarría y de las de Toval y Madrigal para el País Vasco. Las tablas de este manual tienen, por lo tanto, una validez muy limitada y su interés reside en mostrar la influencia de la clase productiva en la determinación del turno. Con tales limitaciones, se ofrecen en el anejo nº 3 unas tablas de producción simplificadas; su contenido puede ayudar a determinar los turnos de corta según los distintos criterios que se pueden emplear.
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