Manual técnico de selvicultura del
PINO PINASTER
Índice
ÍNDICE

 

 

10. PRODUCTIVIDAD Y RENTABILIDAD

 

  La producción de madera que se puede esperar en un monte de pino pinaster depende de la calidad de la estación, es decir, de las condiciones de clima y suelo existentes en la zona. Los factores que más parecen afectar a la calidad de estación son la profundidad del suelo, la altitud y la textura.

  Las clasificaciones de calidad que se han realizado para el pino pinaster consideran la altura media de los pinos más gruesos a la edad de 20 años como un índice representativo de la capacidad productiva del monte. Así, en la zona costera de Galicia el abanico de calidades presentes va desde los 9 a los 19 metros. En la zona interior de Galicia (provincias de Orense y Lugo salvo la Mariña) las alturas alcanzadas son normalmente inferiores.

  Las mejores calidades de estación son más productivas, al acumular mayores cantidades de madera, normalmente de mejor calidad. A continuación se presentan en forma de tabla las posibilidades productivas en la zona costera para distintas calidades.

  

Edad (años)

Altura dominante (metros)

Pinos antes de clara por ha

Pinos cortados por ha

Pinos después de clara por ha

Volumen extraído (m3/ha)

Madera sierra

(d > 20 cm)

12

10,8

1670

670

1000

40,4

0 %

16

14,1

1000

300

700

40,8

0 %

20

17,0

700

250

450

58,8

40 %

30

23,0

450

329,7

80 %

TOTAL

469,7

 

 

Edad (años)

Altura dominante (metros)

Pinos antes de clara por ha

Pinos cortados por ha

Pinos después de clara por ha

Volumen extraído (m3/ha)

Madera sierra

(d > 20 cm)

15

11,8

1670

670

1000

53,4

0 %

20

15,0

1000

300

700

48,9

0 %

25

17,6

700

250

450

66,1

25 %

35

21,2

450

450

280,7

75 %

TOTAL

449,1

 

Edad (años)

Altura dominante (metros)

Pinos antes de clara por ha

Pinos cortados por ha

Pinos después de clara por ha

Volumen extraído (m3/ha)

Madera sierra

(d > 20 cm)

15

10,2

1670

670

1000

42,7

0 %

20

13,0

1000

300

700

39,8

0 %

25

15,2

700

250

450

54,3

25 %

35

18,4

450

450

233,2

75 %

TOTAL

370

 

Edad (años)

Altura dominante (metros)

Pinos antes de clara por ha

Pinos cortados por ha

Pinos después de clara por ha

Volumen extraído (m3/ha)

Madera sierra

(d > 20 cm)

18

10,1

1670

670

1000

47,8

0 %

24

12,6

1000

300

700

41,5

0 %

36

15,8

700

241,2

50 %

TOTAL

330,5

 

  En la peor calidad (última tabla) se ha considerado un esquema de tipo extensivo, únicamente con dos claras y manteniendo densidades elevadas hasta corta final.

  A partir de los datos de productividad de las tablas, de los precios alcanzados por la madera en pie de distintas calidades y de los gastos derivados de las operaciones selvícolas y de repoblación necesarias podría calcularse la rentabilidad del monte. Sin embargo, las cifras obtenidas serían poco significativas, ya que al tratarse de inversiones a largo plazo es muy difícil conocer de antemano el precio al que se va a vender la madera, y a la vez existe un riesgo importante por incendios o daños diversos.

  A la hora de plantear una evaluación de rentabilidad topamos con el problema de la indeterminación del precio que alcanzará la madera en un futuro. La siguiente tabla presenta la evolución del precio de la rolla de pino pinaster para aserrado, en pts/tonelada en cargadero de camión.

  

Fecha

Diámetro en punta delgada

 

14 - 19 cm

20 - 29 cm

> 30 cm

III - 90

5.250

5.850

6.750

VI - 91

4.750

5.800

6.350

V - 92

5.250

5.800

6.500

V - 93

4.750

5.400

6.250

IX - 94

5.750

6.600

7.150

III - 95

6.750

7.250

7.750

III - 96

6.770

7.400

8.000

III - 97

6.500

7.300

8.000

 

Un esquema general de actuaciones selvícolas a lo largo de todo el turno de la masa podría plantearse de la siguiente forma:

 

Edad

Actuación

Coste

Año 0

Repoblación

180.000 pts/ha

Año 1

Reposición de marras

15.000 pts/ha

Año 2

Desbroce mecanizado

35.000 pts/ha

Año 4

Desbroce mecanizado

35.000 pts/ha

Año ?

Tratamiento procesionaria (2)

7.000 pts/ha

Año 8

Poda baja y desbroce

60.000 pts/ha

Año 15

Poda alta

60.000 pts/ha

Año 15

Primera clara

Año 20

Segunda clara

Año 25

Tercera clara

Año 35

Corta final

 

Ha de tenerse presente la posibilidad de subvención total o parcial para la realización de estos trabajos. Como consecuencia de la aplicación en España de varias Directivas de la CEE (Unión Europea), existen dos líneas de subvención para trabajos forestales: la referida a tierras agrarias y la que se refiere a los terrenos forestales, considerados estos últimos como terrenos arbolados donde se acaba de cortar el bosque existente o donde se ha producido un incendio y se pretende replantar. Ambas líneas están reguladas mediante órdenes del gobierno autonómico correspondiente, en el caso de Galicia son órdenes de la Consellería de agricultura, gandería e montes, que se publican anualmente o, en ocasiones, bianualmente.

En Galicia, la orden de Ayudas a medidas forestales en la Agricultura considera al pino pinaster en su anexo 1, es decir, como una especie que se planta con el fin principal de producir madera a un plazo superior a 15 años. Esta línea subvenciona hasta el 100 % de los trabajos de repoblación, fijando un coste máximo por ha en función del titular del terreno (individual, agrupado o comunidades vecinales), y que en cualquier caso ronda las 200.000 pts/ha, pudiendo incluirse actuaciones complementarias como la fertilización. Debe tenerse en cuenta que la planta usada debe proceder de viveros registrados por la Administración.

Esta misma línea concede de forma automática una prima de mantenimiento durante cinco años, consistente en una cierta cantidad anual por ha, variable también con el titular, que ronda las 25.000-30.000 pts/ha año, que se deben dedicar a las labores de limpias, protección y cuidados iniciales de la plantación.

Puede solicitarse asimismo una prima compensatoria por pérdida de renta agraria (lo que debe justificarse convenientemente) y que consiste en una cantidad anual que recibe el titular y que varía según su condición de agricultor a título principal y según el cultivo inicial, la especie y la superficie plantada.

La orden de ayudas a acciones de desarrollo y conservación de los bosques subvenciona actuaciones de repoblación, cuidados o tratamientos selvícolas, siempre en terrenos considerados como forestales. Los porcentajes máximos son del 75 % del total del presupuesto aprobado. Las operaciones de repoblación en terrenos que ya han estado arbolados recientemente, clareos, podas altas y bajas, desbroces o tratamientos fitosanitarios pueden también acogerse a esta orden.

Con esta decidida línea de subvención no puede justificarse una falta de atenciones al monte alegando motivos económicos, ya que las cantidades que tienen que desembolsar los propietarios son nulas o muy reducidas.

Recientemente han surgido un considerable número de pequeñas empresas forestales que realizan todas las gestiones necesarias de solicitud de la subvención, ejecutando incluso la obra y los tratamientos de mantenimiento. Su labor puede facilitar enormemente al propietario sus deseos de llevar a cabo repoblaciones o hacer tratamientos en sus montes.

Para las actuaciones cuyo presupuesto supere el millón de pesetas es necesario contar con un proyecto firmado por un técnico competente (ingeniero técnico forestal o ingeniero de montes).

Otra alternativa interesante, especialmente para los montes vecinales en mano común, es el convenio con la Consellería de Agricultura, gandería e montes, en virtud al cual la gestión del monte pasa a manos de la Administración autonómica, que realiza todos los trabajos de repoblación y tratamientos selvícolas adelantando los costes correspondientes. Se abre una cuenta de gastos del monte donde se incluyen únicamente el 50% de las inversiones en repoblación y tratamientos selvícolas realizados.

Cuando el monte genera beneficios, estos se reparten de la siguiente forma: el 70 % corresponde al propietario (frecuentemente es una comunidad vecinal) y el 30 % se destina a saldar la cuenta de gastos del monte. Obviamente si la cuenta de gastos está saldada, los beneficios corresponden en su totalidad al propietario.

Para proceder a la firma del convenio es necesario que el monte esté declarado como vecinal en mano común y que esté constituida la junta de la comunidad. La rescisión del convenio puede realizarse en cualquier momento, si previamente se salda la cuenta de gastos existente. Los agentes forestales de la zona o los técnicos de los servicios provinciales de montes pueden proporcionar mayor información al respecto.

 

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